Época de exámenes, estadística, lecturas, devaneo de sesos... más laburo, un gran combo!
Por las dudas de que algo sospechoso (que camina raro, hace ruiditos y araña la madera) esté detrás de la puerta... dejo el gran FAIL que me pasó "el Oso" Hernán, TXT. Para que en la ausencia de su servidor, tengan con qué defenderse.
FAIL!
7.5.09
FAIL!
30.4.09
El bar, la reunión, las cosas vistas
...
En el preciso instante en que el sujeto de sobretodo marrón abría de par en par las tablas de la puerta de entrada, la ceremonia toda prorrupió en aplausos y vivas, arrojando las servilletas al aire y estrellando los vidrios, derramando elixires, exhalando ante la ventisca. Los bancos se corrieron, las luces oscilaron y la barra se llenó de nuevos clientes que ofrecían generosas invitaciones al inmediatamente al lado, que a su vez devolvía los favores en una cadena maremota de felicidad y calor. Manos en los hombros, apretones, palmadas, cachetaditas en las mejillas ásperas y rosas. Los músicos tocaban conmovidos, sostenidos uno en la ejecutoria del otro, se miraban y entendían demasiado bien hacia dónde fluía la melodía alegre. Los dueños rebosaban de satisfacción y detrás del mostrador intentaban sentirse uno más, servir en lo que fuera de necesario, ofrecer aperitivos, invitaban la casa. Los cocineros preparaban sus platos silbando, contando nuevos chistes olvidados de las infancias, los viejos llegando desde otras tierras, tan lejanas, tan poco extrañadas. Condimentaban con olores y aromas, presentaban todo en su punto, calentito para el alma. El chico que repartía las flores y los diarios de repente se vio en el centro de las olas, bailando con la señora de las cartas, que ahora lo hacía girar vueltas y vueltas, mareándolo. "Un vaso de gaseosa para el pibe", dijo Don Julio, con su boina, sus zapatos tarareando la comparsita, la cumbia, el rock n' roll. Una canción tras otra la gente pedía y bailaba, el repertorio era muy amplio, inacabable. Era una verdadera fiesta, de esas que a veces uno se pregunta si pueden darse de verdad, si pueden llegar a repetirse en alguna ocasión, de esas en las que todos se miran y todos quieren estar bien, consigo mismo, con el otro, flotar en la misma bruma, reír y reír, enjuagarse la boca, bailar abrazados, cantar al unísono, tender manos y elevar las piernas, saltar, caerse y bromear.
Y el pie cesó un segundo de marcar el pulso, porque los ojos del veterano ahora se posaban en el manto marrón y su portador, en la esquina más alejada, el iniciador de los mejores momentos de la vida de muchos presentes. La calva relucía por las luces de colores que colgaban de las candelas, el cigarrillo tornaba bien denso el aire en su pequeño radio, apenas más frío, delineando el límite a no pasar. Cuando las cosas no marchaban, y el bar a veces refugiaba sus penas para ser vaciadas en vasos, alejado del frío de las aceras, entonces podía pensar. No esperaba tanto alboroto. ¿Qué celebraban todos aquellos locos? ¿Su desgracia? Fue inmediato; desde las rendijas del exterior de la casa, todo parecía calmo, hasta casi oscuro. Ni siquiera daba la impresión de estar tan lleno. Pero su entrada produjo la algarabía, el fervor de una fiesta común, de identidad y reogicojo mutuo. Sentía ganas de irse y dejar que todo siguiera adelante, no le importaba tanto... a fin de cuentas, le alegraba un poco, sí, digamos que sí, qué bueno que la gente se divierta... es sano, toda esa gente pasándolo bien, olvidando lo que eran momentos antes... No estaba tan mal... Sus ojos grises, ganaron color al ver el guiño del Don aquél... le aplaudía y gritaba: "Eh, Manolo!!! Una jarra para mi amigo!". Lo conocía de repente, claro, cómo olvidarlo. Y al de al lado, y al otro... todos lo habían visto antes, pero ahora le hablaban, lo que eran los cambios. Tiempo pasó en que era contemplado por ellos y sus discusiones relajadas de café, mientras ingería sus mezclas, tantas veces. Era el resultado de tantas veces, exactamente. Los podía ver en sus ratos de lucidez mental, por el rabillo, sin bronca, sólo deseando hablarles, comentarles un poco lo que sentía. Fueron momentos guardados en las memorias de sus semejantes, en los de él, en los que se debatían cómo fundirse, cómo llegar entre sí, separados por las sillas y las mesas, un par de mozos y los personajes. Avanzar unos pasos, sacarse el abrigo, tomar el asa y chocar los vasos, agradecer y entrar en la ronda, mover la cabeza, presentarse (aunque ya mucho se sabía), seguir la lógica de todo, el sonido, las sonrisas, los besos, ver las estrellas por las ventanas, y esperar la llegada del alba, el logro de un día en la vida, para, ahora sí, seguir adelante.
Etiquetas: relatos de un saque
25.4.09
revivals!!! (ccr)

Letras que tienen sus choques con mi realidad, canciones que a través de la repetición incansable en los reproductores de cd, a lo largo de años de adolescencia, movieron mis pies y enloquecieron el resto del esqueleto... (a veces me sorprende lo profunda que resulta la lírica del cascarrabias de Fogerty pequeño en ciertas canciones... no sé si justo en estas, y menos con las pésimas traducciones de abajo, ni ganas de ponerme a traducir ahora...)
-------------------
EL POBRE DEL ÁTICO (PENTHOUSE PAUPER)
Miren, si yo fuera albañil,
No construiría cualquier cosa;
Y si fuera futbolista,
No lo sería de segunda;
Y si fuera una joya, nena,
Señor, tendría que ser un anillo de diamantes.
Si fuera un secreto, Señor, nunca sería revelado.
Si fuera una jarra de vino, Señor, mi sabor sería añejo.
Podría serlo casi todo.
Pero de oro puro de veinticuatro quilates.
Si hiciese apuestas, sabes que no perdería nunca,
Y si fuera guitarrista,
Señor, tendría que tocar blues.
Si fuera una sierra, mi hoja sería muy afilada.
Si fuera un político, demostraría que los monos hablan.
Encuéntrame el edificio más alto,
Señor, que me haría la casa encima.
Soy el pobre del ático;
No poseo nada.
Soy el pobre del ático, nena,
No poseo nada.
Puedo serlo casi todo,
Porque cuando no tienes nada, todo es igual.
Bueno, pues nací un domingo; el jueves encontré trabajo.
Nací un domingo; el jueves ya estaba trabajando.
Nunca he tenido un día libre desde que aprendí a distinguir el bien del mal.
Mamá decía que yo era malo, que le hice algo a su cabeza.
Mamá decía que yo era malo, que le hice algo a su cabeza.
Y papá me echó, ay, diciendo: “Tienes que buscarte la vida”.
(coro)
Nunca me he metido en líos;
No tengo tiempo.
No enredo con magia, hijo.
Lo que tengo es mío.
Lo que digas, Señor, eso es lo que haré.
Lo que digas, eso haré.
Porque soy el trabajador, Señor, y hago el trabajo por ti.
Nunca me he metido en líos;
no tengo tiempo.
No enredo con magia, hijo.
Lo que tengo es mío.
(coro)
Cada viernes recibo mi paga.
No me lleves un viernes, Señor, porque ése es mi día de paga.
Déjame morir un sábado a la noche, ay, antes de que el domingo me vuelva loco.
¿Quién sacará el carbón de la mina?
¿Quién sacará la sal de la tierra?
¿Quién tomará una hoja y la transformará en árbol?
No mires ahora: no somos ni tú ni yo.
¿Quién labrará el campo con sus manos?
¿Quién se partirá el lomo con el arado?
¿Quién tomará la montaña y se la dará al mar?
No mires ahora, no somos ni tú y yo.
No mires ahora: alguien se ha muerto de hambre por ti;
No mires ahora: alguien ha rezado por ti, también.
¿Quién fabricará los zapatos que calzas?
¿Quién hará la ropa que llevas?
¿Quién aceptará la promesa que tú no tienes que cumplir?
No mires ahora, no somos ni tú y yo.
No mires ahora: alguien se ha muerto de hambre por ti;
No mires ahora: alguien ha rezado por ti, también.
¿Quién sacará el carbón de la mina?
¿Quién sacará la sal de la tierra?
¿Quién aceptará la promesa
que tú no tienes que cumplir?
No mires ahora, no somos ni tú y yo
Etiquetas: creedence
18.4.09
Honey pie
¡La línea argumental de la chifladura que atosiga al mundo!
La locura, la desesperolandia, que se manifiestan brillosamente como la culata del esfuerzo que significan la razón creadora y el avance técnico de los medios productivos (la sin-razón de la razón), la ciencia a-valorativa, etc, esfuerzos destinados a afirmar al Hombre como principio de todo...! ¡¡¡De todo!!!
------------------
Cruce paralelístico de particular significancia: ¿cómo puede la religión movilizar tanto, fundar entrecruzamientos, fanatismos y atribuirse la causa de incontables guerras y ataques físicos? ¿Cómo ha llegado a constreñirse con la política? Todo debe ser estudiado seriamente, pero algunas sensaciones... No será que estas esferas de la actividad humana, se tocan tanto que permite imaginar un poder aún más abarcador que toma de los hilos y flamea banderas, a veces de paz, otras de furias, para darse los lujos, a costa de la sangre de los pueblos que mueven este mundo (People make the world go round)? No podría tratarse de un fenómeno, por más complejo, que tiene su clave en la renuencia a distribuir, merced de un afán por acumular y consumir? De a poco hay que desenredar estos hilos del poder, para aplicarles a las caras rechonchas de varios culpables, unos buenos tortazos demoledores (esto es sólo un pequeño porcentaje de la llamada praxis).
Cuando el ex-presidente hablaba frente a la prensa (seguramente insistiendo en su misión humanitaria, por la expansión de la libertad y la democracia, los derechos civiles y las bonanzas de los mercados con arreglos a fines; contra el terror, los zombies, el terrorismo en la aldea global... cuidado con el terror!!!), no esperaba tener que poner a prueba sus reflejos con la versión oriental de los pastelazos chiflados, los zapatos del periodista local! (estoy seguro que Moe, el responsable de arrojar todos los pasteles que se veían en los cortos -menos los aplicados a sí mismo, por supuesto- hubiera acertado en un acto como tal, veloz y asentimental)
North of england way
Now she’s hit the big time
In the u.s.a.
And if she could only hear me
This is what I’d say.
Honey pie you are making me crazy
I’m in love but I’m lazy
So won’t you please come home.
Oh honey pie my position is tragic
Come and show me the magic
Of your hollywood song.
You became a legend of the silver screen
And now the thought of meeting you
Makes me weak in the knee.
Oh honey pie you are driving me frantic
Sail across the atlantic
To be where you belong.
Will the wind that blew her boat
Across the sea
Kindly send her sailing back to me.
Honey pie you are making me crazy
I’m in love but I’m lazy
So won’t you please come home.
Etiquetas: los tres chiflados
17.4.09
entre nos -revival-

Si, ahora te entiendo: querés salir
Los movimientos al fin han servido,
ya te saco, esperá a que me abroche la camisa.
No desesperes, que la saliva se contenga,
que la cola no despierte a los vecinos
cuando golpea el marco.
La calle poco iluminada, sucia, te llama desde la ventana
te voy a dejar libre: hoy sin correa; pero te aviso con la mirada: cuidado.
No sabemos quién nos espera.
Aunque me parece que ya sabés qué querés encontrar.
Oh, sí, la viste. En el centro de la plaza, esbelta, perfumada,
paseándose con altura, entre otros.
Y te digo, tengo que decirte:
"Querido Firulais, no temas por ella,
que se pasea vistosa ante las jaurías,
acarreadas por la muchedumbre de la plaza,
ella, que se cree demasiado insegura para dejarse oler,
y por eso mueve la cola entre aquellos atados al amo,
y al canil derruido.
No, mi fiel amigo, mejor resignate a tus árboles,
a las compañías efímeras, saludables, de tus dueños y sus amigos,
a las caricias de las viejas y los chiquillos, que te llaman, "guau-guau",
al sueño.
Y no te me sientas sólo, por favor, que me hacés mal.
Ahora te saco a pasear, veamos qué pasa."
Te sigo a prudente distancia, mientras cruzás las calles.
Aminorás la marcha, y me mirás. Ya conozco esa expresión.
No está, se ha ido, quedó la masa del canil.
Ha elegido regresar, salir más tarde. Quizás es delicada,
o su dueño tampoco te quiere. Algún día le hablaré a la cara,
sobre la edad, el pelaje, las construcciones del barrio.
Te daría tiempo para que se conozcan.
Vamos a dar una vuelta a la manzana, muchacho.
Quizás aparezca otra, que no exija tanto,
yo veo que tu corazón se siente a cuadras de distancia,
donde los collares no alcanzan a rodearte.
Jadeá, limpiá tu boca y dejate llevar,
por los pájaros que muestran su despegar, envidiable...
¡Les ladrás! ¡Querés volar con ellos!
Oh, amigo, me doy cuenta al instante... quiero hacer lo mismo!
¡Te acompañaría! ¡Estoy igual que vos, muchacho!
Si no pertenecés a este mundo, yo tampoco;
tal vez ellos no pertenezcan al nuestro.
Arrojo la correa que no te sujetó, las llaves de entrada,
y nos lanzamos a la carrera por los adoquines...
y ahí, ahí mismo, la encontramos.
Entonces volvés la mirada,
un pequeño sollozo, la cola entre las patas,
te sometés de vuelta. Te comprendo, amigo.
Hay que volver a casa.
----------------------
7.4.09
así estamos
Antes de partir hacia una charla sobre el melonazo de Gramsci, dejo un recorte de un texto que estuve fumando. Basta decir que acierta en cómo percibo hoy en día la actitud conformista de la sociedad y la mía hasta cierto punto, sin que pueda discernir entre cobardía,
presión exterior, cansancio y ganas contenidas.
"Lo que más amenaza al mundo de hoy es la disociación total entre el mundo objetivo del interés o del mercado y el mundo subjetivo de las creencias y las comunidades. (...) Temo que a nuestras viejas tierras, cargadas de historia y aplastadas por ella, les resulte demasiado pesada la labor de inventar su futuro y se contenten con consumir la sociedad al no poder producirla, sustituyendo la oposición de dominadores y dominados por la de clase media y marginales, que suscita una indignación moral, pero no conduce a ninguna acción de transformación social. Hemos sufrido mucho por las ideologías conservadoras; ¿no sufrimos hoy otro tanto por la buena conciencia moralizadora y humanitaria y por su generosidad, que no merma ningún privilegio y garantiza un sueño sin pesadillas?"
2.4.09
"En-tierra de todos" (un relatito)
Extasiado, borboteando rabia y aturdido, descendió rápidamente por el terreno irregular desde la autopista, no le preocupó que acabara de rasgarse el saco con un vidrio saliente de una esquina ni que se le llenaran de piedras los mocasines nuevos, y se sumió en la oscilante oscuridad de los toldos y cartones, de los gritos futboleros y las bailantas repetitivas. Empuñando sangre, dio una mirada al lugar y reconoció que debía seguir avanzando, pues los brillos celestes y las sirenas le recordaban a la sociedad exigiendo su castigo. Esa misma sociedad que tanto criticara en los almuerzos de los clubes y cenas laborales junto a otros diletantes, que negaba tranquilidad a la mayoría trabajadora y pagadora de impuestos, amparando a los excluidos y reproduciéndolos.
Ahora estaba en el terreno de estos desclasados, se imaginó lo que dirían sus pares de cuello blanco, y al instante lo borró de sus pensamientos moribundos, atravesando familias apresuradas por entrar a sus casas y bandas de muchachos dispuestas a tomar la noche, que le gritaban y reían. Dejó de temerles, el peor de los pecados que había ocasionado la huida desesperada le oprimía y le hacía cavilar cuánto se parecía a la violencia diaria para él antes tan natural de estos pagos. Atinó a mirar de a ráfagas las caras de los locales y no se asustó, quería pedirles ayuda, pero de a poco fue creciendo la sensación de inmundicia que había ignorado anteriormente, y cayó.
Rendido, raspado y goteando, quiso creer en su fe y rezó unas plegarias para sí, logrando apenas frases inconexas, mientras un grupo de personas se le acercaba ruidosamente, algunos pidiendo ambulancias, otros ya cargando paños húmedos. La música cesó y los amigos se dispersaron cuando los pitidos y las armas oficiales irrumpieron poco después en el terreno. El cuerpo y el traje que lo cubría intentaron unos movimientos y de la boca afloró un agradecimiento a las muchas personas que se agolpaban.
----------------Etiquetas: cuento, relatos de un saque
28.3.09
Moe Sociólog(uit)o
Últimamente, el presente blog estuvo incrementando su número de visitas gracias a la difusión del artículo que escribí hace casi dos años sobre Los Tres Chiflados. No sé si tiene que ver con que próximamente va a rodarse una película que recree algunos cortos (asumo que se escribirán nuevos), probando la inefable actualidad de su humor...
Lo que me llevó a pensar que quizá pueda seguir dando muestras de lo último mediante sucesivos posts intercalados (aunque lo quiera, debo lograr un balance y no sobrepoblar de teoría chiflada, por más que "todo es teoría", como dice Ruth Sautu), colgando algunos fragmentos audiovisuales de ser posible, para que sea más "entendible".
-------
¿Casado o feliz?
En "No Census, No Feeling" (1940), Moe, Larry y Curly pasan de estar durmiendo dentro del techo plegable de una tienda de antigüedades, a escapar del dueño del local por haber roto algunos objetos y terminar trabajando como "sociologuitos" encuestadores. La premisa que incorporan al hacerse con las enormes carpetas que contienen las encuestas es "mientras más gente encuestada, más plata". Esa es la lógica, cada persona, cada unidad de análisis, es, aparte de un objeto específico de investigación social, un cliente. Personas = dinero. Por eso salen a la caza de todo sujeto que se les cruce, ingresando despiadadamente en casas de adinerados que juegan a las cartas y también, -la gran escena del final- al ver un estadio de fútbol repleto de gente, como deportistas, persiguiendo a cada jugador para obtener sus respuestas.
La escena que aquí reproducimos, lo tiene a Moe como protagonista. El es el sociologuito que golpea a la puerta de una casa, para ser recibido por "Henery". El nombre de este personaje sólo lo sabemos por el grito desesperado de su esposa...
Moe: - Buen día, Sr. Soy el encuestador. ¿Es usted casado o feliz? /
Henery:- (intenta hablar) ... /
Esposa:- Henery!!
BAAAAAAMMMMMMMMMMMMM! /
Claro, cuando Henery se disponía a contestar y ser un buen cliente, el llamado de su mujer hace que se agache graciosamente, y un jarrón -probablemente de vidrio (!)- sale volando desde adentro, impactando de lleno en la cara del censista.
Despúes de caer por las escaleras, el extenuado investigador recupera su planilla y entiende: "casado".
El cortometraje entero: Parte I - Parte II
Etiquetas: encuestador, los tres chiflados, moe
23.3.09
Otro día en la vida

Más o menos lo que sentía por esta fecha, hoy se repite. Es verdad que ahora entiendo mejor algunas cosas -y peor otras-, pero lo lamentable sigue. Y yo no pude hacer nada, ni el resto tampoco. No pretendo poner el asunto muy a oscuras, pero si bien falta luz, la reflexión constante (y no rayana con el hartazgo) debe ser como una linterna, para guiarnos, para desvelarnos. Porque hoy en día nos pintan la situación del país de manera que, los mismos que dirigen todo (que son los actuales dirigentes, y la oposición también), después se nos quieran presentar como los presuntos salvadores, y así seguir con el horrible ruedo. Ojalá pudiera decir nunca más todos estos pelmazos que están "peleando" por el poder ahi arriba, mientras que aquí, aparte de sufrirlos, nos engañamos leyendo sus pactos y declaraciones. Tan dificil hacer el trabajo, eh? Sentarse en el escritorio, poner las firmas, destinar el dinero a donde hace falta? Si el sueldo alcanza... todo básico, todo masticado infinidad de veces en la mente, pero cada vez me asombra más... TAN DIFICIL????
(y sí, a pesar de eso, parece que tenés que estudiar mucho para entender de estructuras, aparatos y demás. Si bien alguna vez llegaré a comprenderlas lo suficiente, y poder hacer cosas con ello, entiendo que la parte subjetiva, humana, honesta, debe considerarse: frena toda política, todo estudio merecidamente objetivo, lo embadurna y lo torna aparentemente inaccesible. Y muchos tropiezan tantas piedras, tantos escollos, que logran cansarnos)
13.3.09
Campo de batalla
Cuando uno a través de los días, lee o escucha algunas cosas, está en condiciones de robar siempre alguna cita, frase, verso, que queda rondando en la cabeza. El estado actual de la situación nos trae al amigo Graham Greene, en su Campo de Batalla.
"(...) Luchaba porque le pagaban para luchar, y sólo de vez en cuando la visión de alguna brutalidad otorgaba cierta convicción a su lucha. Otras veces, el motivo más noble que podía descubrir era el de cumplir con su deber; ninguna razón abstracta lo impulsaba a prohibir ese mitin, a interrumpir aquel otro, a hacer arrastrar a este socialista acusado de discursos sediciosos, a vigilar la tribuna de aquel fascista que sólo hablaba de bayonetas y de ametralladoras; así lo quería la organización a cuyo servicio se encontraba. Sólo cuando estaba cansado o deprimido, o sentía el peso de los años, soñaba con una organización a la que se pudiera servir por razones más elevadas que un sueldo, una organización que mereciera su fidelidad por su justicia inherente, su justa distribución de las recompensas, su sensatez. En esos momentos, pensaba con amargura que ya era demasiado viejo para ver la realización de su sueño. Su cara delgada, descolorida por incontables fiebres, demacrada por años de fiel servicio mercenario, revelaba momentáneamente la envidia que le inspiraban los jóvenes, que quizás un día podrían ofrecer sus servicios a algo que realmente parecía digno de ser servido. "
No es necesario que explique tramas, o presente al personaje que eso siente. Es el fin de un capitulo, da en el clavo como siempre. Puede ser una crítica al sistema, desde un puesto burocrático público alto, -aunque nunca creí que el autor profundizara demasiado en la alternativa de la época (parece que el marxismo es demasiada economía y muy poco catolicismo para su gusto, aunque todo en él es sospechable)-, puede ser, entonces, una Fe. No importa en qué, todo es creencia y esperanza en algo. Esa Fe, por más sólida, igualmente parece hacerse trizas frente a lo corpóreo: si el hombre pierde sus energías, va quedando sólo lo deplorable, y es ahí donde le gusta jugar al autor (allí está el área de combate). El sueño, una organización de la que estar orgullosos, no anularía esa Fe, el desgano físico no sería más que el momento de apreciar ese orgullo.
Etiquetas: campo de batalla, graham greene
9.3.09
Cerveza tirada (*):
Bueno, es que aqui estoy de vuelta
vengo de piedras y reflejos de aguas,
no me traigas pues, más pedazos
de vidas virtuales, ni salidas a la moda,
no más fotos para verse uno mismo, de vuelta
y que te comentes como si estuvieras frente al espejo.
No más egos, ni laureles a tus pies.
Tampoco quiero ser porque ustedes lo sean,
dejenme ser un payaso, aunque sea el único,
lo seré. No hay problema, lo seré si me pinta,
la risa, el cosquilleo, el agua del traje rosa,
los zapatos que pisan, chaparrones y mojan a las señoras.
No quiero ser el centro, pero tampoco estar fuera,
me gusta verlos, pero de verdad. No es un toque y me voy,
ya tuve demasiado. Floto, me lanzan una cuerda y ya estoy.
Con ustedes, queridos seres.
No me pidan, entonces, que me haga una estatua,
que quede inmortal en la red, no daré lugar a la cantera,
por fin diré que no. Lo individual tallará ese "no".
Sí, sé que suelo dar otra imagen. Sonrío más de lo que siento.
Si lo saben, no lo han dicho, pero no me ofendo. Sonrisa cáustica de vuelta.
Aquí, en estos pasajes.
Y espero que resuenen mis pedidos,
y el bosque los escuche. Si la pasan bien, ya saben que me alegro,
no crean que así yo también me divierto. Es bueno que lo sepan,
mis estimados seres.
He vuelto, sí, y? Estoy aquí, inadvertido con intención, silenciado,
lo he estado, por supuesto. Pero veo que si influyo aunque sea algo,
uno con la presencia ya contamina, no del mal modo siempre: desprende
cariño, ganas de compartir, esperanzas. Lo que tratan ustedes de ignorar,
o de cubrir con gastos de energía, yo traté de que fluya, no fueran necesarios
las cobranzas, la bebida, o las maquinas. Hay otros medios y traté de darles cabida;
algunos lo han apreciado, otros siguen para adelante, ocultando sentimientos mezquinos.
Me enorgullezco un poco, lo admito. He estado un poco a la ligera, y fuera de lo convencional.
He recorrido caminos propios, "tantas rutas", y las he pintado.
Algún día todo sonará bien, cuando pinte mi obra maestra,
allí algunos comprenderán lo que presentían, y yo estaré ahí todavía,
mejor dicho, en verdad, pasa en este mismo instante. Me creo de repente
más que antes, he desplegado, un tallo más escribiendo estas letras,
cargadas, pero lo que se ve es muy poco. En mi interior, ya sabes.
Está aquí, donde mi persona.
Donde he vuelto, a mi alrededor.
11.2.09
Mejor me voy...
Recitado:
Me jui despacio,-----
aI tranquito sobón de mi matungo viejo
total... no tenia apuro en llegar,
cuanto más tardara, mejor,
ansina pudiera ser que se me juera
el temblor que tenia en el cuerpo
Nunca tuve el corazón tan apurao
y tan quedao el aliento;
yo no sabia lo que era estar embretaohasta que vi sus ojos
pa' colmo a su estancia
llegaban los dotores encochaos del pueblo
y las chinas relucientes
en pilchas que valen mucha plata.
Tuito el paisanaje sabia
que yo estaba metido hasta las ancas
y no faltó el paisano cometido
que me chució:
andá y dale una serenata
yo te empriesto la guitarra.
Hasta ai' jui bien
después pa' que hablar.
Cantado:
Tal vez por creerme cantor
esa noche llegué hasta su ventana
traiba al chambergo una flor
y en mi encordada, el sol
de cien mañanas.
La noche me dió su luna
y ansina fue, que la soñé mi fortuna,
pero en dispués,
me volví sobre los pasos
y antes de montar
miré pensando.
Tal vez ni quiera saber
que sueño con su amor...
mejor me voy.
Tal vez por ser soñador
esa noche me fui
sin despertar,
o acaso fue el corazón
que imposible pensó
poder besarla.
La duda se hizo matrera de ilusión
cerquita pialó mi canto, la razón
pa' que pensar en volver,
si solo tengo el verso por fortuna
tal vez ni llegue a saber,
que cuasi le cante...
mejor me voy.
Final:
Tal vez ni llegue a saber
que cuasi le cante...
mejor me voy.
Mejor me voy... me voy a otra parte por un tiempo, veré de olvidarme por un rato de los sinsabores, las frustraciones y las necesidades innecesarias. Probable es que encuentre más de lo mismo, pero con otro color pasará diferente (tendré momentos y momentos, también cosas que no hacen falta y más, pero no me espera nadie: a su encuentro voy, pues).
Etiquetas: amor
1.2.09
Harder they come, the harder they fall
They tell me of a pie up in the sky
Waiting for me when I die
From the minute you're born till when you die
They never seem to hear even your cry
Chorus
And as sure as the sun will shine
Gonna get my share of what's mine
And then the harder they come
The harder they'll fall
One and all
Well the harder they come
The harder they'll fall
One and all
Well, the oppressors are trying to keep me down
Trying to drive me under ground
Lord, they think that they've got the battle won
I say forgive them Lord, they know not what they done
[chorus]
And I'll keep on fightin' for the things I want
Though I know that when your dead you can't
But I'd rather be a free man in my grave
Then livin' as a puppet or a slave
[chorus]
Y cuanto mas fuerte vengan, y nos pisen, apaleen, mutilen y callen, más fuerte caerán. Claro que sí, pero de todos modos: ¿no sufrimos? Alguien debe darse cuenta de que los paraísos "blancos", luminosos y limpios, siempre aparecen como el motor de una utopía fascinante que exige al otro lado de la balanza llenarse con mucho peso de destrucción y aletargamiento de derechos. Para mí es demasiado lo que hay que soportar, y el otro lado apenas oscila desde bien abajo con sus granitos. No es un renunciamiento, vale aclarar para aquellos "fierros" luchadores que ven flaquezas en todos los devaneos dubitativos, es parte del intento por desempastar los ojos de lagañas soñadoras: que su presencia no pueda desviarse, por lo menos no implica ensayar cegueras.
Etiquetas: jimmy cliff
15.1.09
HUMO (Smoke)
HUMO
Humo de alas ligeras, pájaro icariano
Fundiendo tu plumaje en ascendiente vuelo,
Alondra sin canto, y mensajero del alba,
Rondando en la altura de las aldeas, como si fuesen tu nido;
Además, sueño que se aleja y forma sombría
de la visión nocturna, reuniendo y elevando tus límites;
Velando por la noche las estrellas, y en el día
oscureciendo la luz del sol que empañas;
Ve, incienso mío, asciende de este corazón
y pide a los dioses que perdonen la claridad de su llama.
H.D. Thoreau
Smoke ("Humo")
El incienso del que habla: ¿amor que no desaparece nunca? ¿restos de las furias ardientes que matan en la tierra? ¿bocanadas de fumadores de tabaco virginiano? Todos apuntan para el cielo libre de manchas, donde los dioses perdonan y someten, como queremos creer. El día y la noche, lo esfuma; el sol y la luna, lo enciende. Mensajero de nuestros ademanes, de nuestras acciones: amor, incendio, pitadas. Como un ave que canta sobre el tejado de la cabaña de Walden, puede partir en cualquier momento, y es descrito por el concordiano con toda la emoción que le produce todo aquello que, fruto de la superficie, la trasciende. Su manera de sentirse vivo, describir lo que era vida y negar lo que la oscurecía ("el sol no es más que un lucero del alba").
Etiquetas: amor, humo, thoreau, trascendentalismo
31.12.08
(se) Parece (a) la lluvia
Y si, parece que es la lluvia. No es que no quiera que venga, pero la canción dice que su llegada atrae el dolor, la ausencia y las malas costumbres. I THINK IT LOOKS LIKE RAIN.
Regidos por los casilleros de días, hoy se supone, ya estamos. De a poco se nubla, se forman, se hacen las paces y caen pareciéndose a la lluvia, hermosa. Estemos atentos, los días crecen, "la misma lluvia trae la salvación y la catástrofe", "cuando llueve, el cielo nos sonríe con lágrimas" (Narosky).
...
Words by John Perry Barlow
I woke today...
And felt your side of bed
The covers were still warm where you'd been layin'.
You were gone...
My heart was filled with dread.
You might not be sleepin' here again
It's alright, 'cause I love you.
And that's not gonna change.
Run me round, make me hurt again and again.
But I'll still sing you love songs
Written in the letters of your name.
And brave the storm to come,
For it surely looks like rain.
Did you ever waken to the sound
Of street cats makin' love
And guess from their cries
You were listenin' to a fight?
Well, you know...
Hate's just the last thing they're thinkin' of.
They're only trying to make it through the night.
I don't want to tie you down.
Or fence you in the lines
I might have drawn.
It's just that I've gotten used to
Havin' you around.
My landscape would be empty
If you were gone.
27.12.08
Una gran ciudad, un cuerpo herido.
¿Cuántas personas hay en tu cuadra, en tu manzana, a tu alrededor en promedio? ¿Por qué salen, entran, y vuelven a salir? Vos querés que el número sea más o menos fijo, estable, verlos desde un ángulo y arrojar un aproximado, para no abrumarte. Cómo es que los caos de los núcleos de la ciudad se parecen tanto a remolinos en que nos perdemos y nos tocamos fiero, como si no hubiera otra manera de moverse. Da la impresión de que el trazado, las calles, la mente diseñadora nos juega una pasada, que los medios de transporte humano se comen los ingresos y nos llevan de paseo todos los días. Días que son en verdad diferentes, sorprendentes, aunque sólo atengamos lo monótono que resultan cuando hay actividades regulares y máquinas que nos llevan de aquí para allá, que se distinguen con colores y experiencias.
No creas que es necesario conocerte de cabo a rabo tu barrio, los aledaños, los lugares “de visita obligada”, cada plaza, cada parque, cada estación o parada, para darte mínima cuenta de qué va todo en una ciudad habitada por millonadas de pequeños seres molestos que conforman un algo aunque no sepan o quieran.
La mejor prueba es apoyarse en la baranda de un balcón que mire a la calle, y contemplar la ciudad desde allí. Para que no toque los extremos, es ideal que no sea, ni muy tranquila u olvidada, ni ubicada en el fervor del centro. Es decir, evitar la contemplación en los “apacibles” pasajes un domingo por la tarde, cuando se cree que el día ya está decidido, así como la calle microcéntrica que deja ver sólo trajes, humo y la mezquindad de todos los que se creen importantes.
El ejemplo perfecto, personal, lo encontré en un tercer piso sobre la Avenida San Martín, a metros del Cid Campeador. Pude apreciar allí un “aura”, digamos, de las personas, o de su movimiento en general, que es completamente inadvertido cuando estoy entre ellas en la horizontalidad de las calles y veredas, cuando los otros pasan por mi lado una y otra vez, y yo también los esquivo. Yo a vos te cruzo en la vereda, te puedo llegar a ver, pero más que seguir pensando en mis cosas y suponer que vos tenés las tuyas, no puedo, porque debo seguir para adelante; si sentado en un banco en la plaza te veo de pasada, también, pierdo la noción al instante de que estás viviendo un algo en relación a un todo, de que tus pensamientos no son sólo tuyos sino que tienen que ver con el resto, incluso conmigo. Tal vez esta noción se recupera fugazmente ante un caso de urgencia, seamos dramáticos, un accidente en la esquina, cuando te tira al suelo unos metros un colectivo doblando justo esa esquina a la que tantas veces, otros, vos, yo, pensamos que le convenía un semáforo. Al ayudarte a que te recuperes, al llamar a una ambulancia, al putear al unísono al colectivero -y con ello, a todos los ladrones que le pagan, grandes culpables-, así como al decirte “andá con más cuidado” por simples reflejos de cuidador, si en una de esas te repusiste rápido y querés seguir tu camino, con todo eso y tanto más, nos vemos más a los ojos, vamos más allá.
Desde ese punto más alejado, arriba, uno cree estar viendo la porción de un gran cuerpo cuyos miembros se mueven, cada uno con su maleta de aprendizajes, sentidos y objetivos, interactuando entre sí. Si apenas podés ver las caras de la personita que está cruzando a toda velocidad, o de la que pasa por abajo tomando un helado, mucho mejor. ¿Qué piensan ahora? ¿Por qué demonios viven juntos?, o mejor ¿cómo lo logramos a duras penas? Es así; realmente funcionamos como una maquinita (creación humana al fin, miren si tenemos que llegar a ejemplificarnos en nuestros espejos), somos las manecillas, pero nunca dimos del todo bien la hora. No podemos obviar la parte lamentable, ahora queda decirla, ver como se manifiesta no sólo en el campo visual que todos tenemos cuando caminamos por las veredas, donde se levantan a nuestras anchas todos los edificios. Allí el funcionamiento maquinal se nos muestra si lo masticamos en la cabeza a la vez que el resto va y viene. En cambio, desde uno de los infernales edificios, se nos dificulta más comprender, ante la impactante idea de un bicho u organismo, que este pueda andar mal. ¿Por qué? Al igual que antes, si desde arriba apreciamos un pequeño accidente vial, y vemos como un grupo de personas ejecuta acciones para resolver una tal situación, prosiguiendo luego cada uno con su día, se nos abre la cabeza y expandimos la conciencia de uno y el otro. La persona que cruza la calle, la que toma el helado, aquel señor que sale del edificio de enfrente… no nos interesa en el momento por qué cruza rápido y mal, por qué degusta su helado, de donde sale y adonde va el señor. Si el primero acaba de traficar estupefacientes y apresurado vuelve a su morada, si el segundo ha engañado al heladero con el cambio, si el tercero acaba de cometer un asesinato en su departamento… ¿cómo saberlo? Desde nuestra estratégica posición no vemos mas que el cuerpito social en acción, pero los actos que supuestamente corroen la vida (nuestra) de a pequeñas partes, no los vemos, no, no. Esos tres personajes, aún sin conocerse, pero coincidiendo en tal esquina a la espera del cambio de semáforo, a nuestros ojos, están moviéndose, de acuerdo a sus fines, y están moviendo este pequeño mecanismo, réplica de las ilusiones de una armonía general, que tanto se teoriza.

Una broma chiflada en "You Natzy Spy!", mofándose de los nombres de los países de Medio Oriente. Aquí nos remitimos por la forma humana del mapa nomás. Cuerpo-ciudad, mundo-humano al fin.
Y bien, como somos conscientes de que esta es complicada, de que somos un gran bicho que no se da maña (simple: no anda bien algo que anda mal pudiendo, realmente existiendo la posibilidad concreta, de que funcione bien), por más que nos asombren las células de personas esperando que pasen los autos para después cruzar, los que entran y salen con mediano orden de los colectivos, los negocios en plena atención, las parejas tomadas de la mano, las banditas de un lado para otro, los señores mayores con las compras, los que se toman un descanso en el parque, hasta el cartonero que selecciona basura, todo nos pega de lleno y nos muestra que así somos, así funcionamos en el estado en que estamos. Entre ellos se compra y se vende, se dice “por favor, perdón y gracias”, se saluda y se despide; también se roba, se insulta, se lastima, se mata. Con dureza, se vive; no es sin embargo, una lucha salvaje por sobrevivir, es nuestra culpa. Y darnos cuenta de las varias maneras de verlo, nos abre la croqueta, y los ojos. Recomiendo, pues, subir unas escaleras y sin creernos más dignos que nadie, admirarnos.
publicado en http://capeandoalalimon.wordpress.com/
Etiquetas: ciudad, cuerpo, organismo, solidaridad
18.12.08
Justo abajo en el Sur
Bien abajo, Sureño sueño
las mujeres flotan en el agua,
como ninfas del océano,
nadan, la luz del faro las guia,
comen flores que el viento arroja.
No remuerden, no buscan, no temen,
son tu consuelo, sonríen sin esfuerzo,
abrazan desesperanzas y arenas,
les tienden alfombras a las piedras.
Mientras das tu mano, oye cómo las burbujas,
suenan; los colores,
cambian en saltos; las nubes,
cargadas, expiran fuego azul;
Y ellas, ellas, el relámpago toman
y te astillan las sienes.
Intenta mirar para otro lado:
te morderán los labios,
sacudirán las manchas de tus hombros,
fijarán sus miradas,
atravesarán tu pecho con manos, estrujando
entre órganos, buscando los latidos.
Entonces, todo se terminará en otro sueño,
todos los instantes serán un momento,
un único momento.
Y retomarás la fría realidad,
los ojos irradian ahora arcoiris
y el rocío pisa los talones.
Como un río que desemboca, más liviano,
el mar tranquilo se muestra firme y cauto,
atrayendo cada palmo de tu aire.
En la espalda de cada uno se imprime
la imagen ardiente de un atardecer,
y las marcas de uñas que arrastran algas,
firman la eternidad de un lazo,
el refugio del Sureño, bien abajo.





